Sherlock Holmes y el heredero de nadie: Érase una vez en el oeste
Publicado por Eva Rodríguez en Junio 23, 2008
No sé si es la mejor novela de Martínez, pero sin duda es con la que mejor me lo he pasado.
La historia me enganchó desde el principio, con ese tono de novela de espías a lo Le Carré. Y luego, cuando creía tener claro de qué iba la historia (intriga alrededor del asesinato de Kennedy, los espías tratando de evitarla, descubriendo la conspiración que hay detrás) todo da un giro de 180 grados con la aparición de Kane y la cosa se transforma en algo totalmente distinto. Aún estoy recuperándome de ese giro de tuerca cuando la historia retrocede ochenta años y nos encontramos con un western en el que Sherlock Holmes es un actor shakespeariano de gira por el salvaje oeste.
¿De qué va esto?, me pregunto.
Da igual, porque la historia se lee sola y yo voy pasando página tras página casi sin darme cuenta.
Así que una de vaqueros, me digo. Pues vale. Sólo que, de pronto, aquello se convierte en una especie de steam punk (con homenaje a Verne incluido) y, antes de que tenga tiempo de asimilarlo estoy otra vez en los años sesenta y lo que era una novela a lo Le Carré ahora parece una de James Bond.
Y la historia sigue. Y continúa dando giros inesperados. Y a cada vez me gusta más. Y cada vez me pregunto por dónde me va a salir el autor.
Y, de pronto, se acaba. Cierro el libro y me doy cuenta de que no me lo pasaba tan bien leyendo desde hacía bastante tiempo. Y que, además, lo he devorado en casi nada.
No, no es una novela perfecta. Tiene todas la virtudes y todos los defectos que son habituales en Martínez. Pero creo que es la primera vez que las virtudes hacen que los defectos no me importen gran cosa.
Entretenimiento en estado puro. Y del bueno.
Julio 3, 2008 en 2:02 am
Hoola.
Hace poko comence un blog y bueno… se me ocurrio buscar a ver q otros blogs tambien se van por las ramas… y aki estoy, jaj.
Si kieres puedes visitarme en http://www.vamonosporlasramas.blogspot.com
Seguiremos en contacto, besos.